Prevención · Lípidos

Lipoproteína(a): el factor de riesgo que probablemente no te han medido

Por el Dr. Armando Oterino · Julio de 2026 · 6 min de lectura

Cuando hablamos de colesterol, casi todo el mundo piensa en el "bueno" y el "malo". Pero existe otra partícula, menos conocida y rara vez medida, que puede multiplicar el riesgo de infarto e ictus sin dar la cara: la lipoproteína(a), o Lp(a).

Qué es la lipoproteína(a)

La Lp(a) es una partícula parecida al colesterol LDL (el "malo"), pero con una proteína adicional llamada apolipoproteína(a) adherida. Esa diferencia estructural la hace más propensa a depositarse en las paredes de las arterias, a favorecer la inflamación y a facilitar la formación de coágulos. En otras palabras: acelera la aterosclerosis por varias vías a la vez.

Por qué importa tanto

Se estima que alrededor de una de cada cinco personas tiene niveles elevados de Lp(a). Y a diferencia del LDL, sus niveles vienen determinados casi por completo por la genética: no dependen de forma relevante de la dieta, del ejercicio ni del peso. Esto tiene dos consecuencias importantes:

Un dato clave

La Lp(a) se hereda y se mantiene relativamente estable a lo largo de la vida. Por eso, en la mayoría de las personas basta con medirla una sola vez para conocer este componente de su riesgo.

¿Quién debería medírsela?

Las guías europeas recomiendan considerar su medición al menos una vez en la vida adulta, y de forma prioritaria en quienes tienen:

¿Se puede tratar?

Hoy no existe todavía un fármaco aprobado cuyo único objetivo sea reducir la Lp(a), pero el panorama está cambiando muy rápido: hay varias terapias en fases avanzadas de investigación con resultados prometedores. Mientras tanto, conocer un valor elevado de Lp(a) sí cambia la conducta clínica, porque lleva a ser más estrictos con todos los demás factores de riesgo que sí podemos controlar: el colesterol LDL, la tensión arterial, la diabetes o el tabaco.

Dicho de otro modo: no poder actuar directamente sobre una pieza no significa quedarse de brazos cruzados, sino proteger con más fuerza todas las demás.

Este artículo tiene finalidad divulgativa y no constituye consejo médico individual. La interpretación de la Lp(a) y las decisiones sobre tu tratamiento deben hacerse siempre con tu médico, valorando tu caso concreto.

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